Las piernas no es el único lugar donde pueden surgir varices, además de en estas, pueden surgir varices en el esófago estómago, región genital, de hecho en cualquier parte del cuerpo, con mayor o menor frecuencia.
En el caso de las varices esofágicas son especialmente peligrosas. No se detectan hasta que se realiza una exploración o se revientan, con consecuencias fatales. Comúnmente las varices esofágicas no presentan mayores síntomas. Pero pueden surgir anormalidades en las heces, vómitos con sangre, etcétera. Se detecta mediante una endoscopia, dónde se introducen una cámara en el esófago para examinarlo.
Causas de las varices esofágicas.
La cirrosis es la causa más común de las varices esofágicas, más el 80% de las personas con esta enfermedad han sufrido cirrosis. La cirrosis provoca daño y cicatrización en las venas alrededor del esófago, lo que altera el flujo sanguíneo y provoca que se ensanchen las vías venosas. Además de la cirrosis cualquier otra enfermedad hepática produce varices esofágicas.
Si has padecido alguna es importante ir a chequeos regularmente. 
Cómo se tratan.
A diferencia de las varices en las piernas las varices del esófago no pueden ser extraídas mediante fleboextraccion. Además muchas veces C localizan cuando ya están sangrando. La solución en estos casos es inyectar un coagulante ligar la vena. Si no se hace a tiempo el sangrado puede provocar broncoaspiracion y la muerte.
Cuando se produce un tratamiento adecuado, los pronósticos son buenos. Sin embargo, se debe aclarar, que la mayoría de las personas que padecen varices en el esófago, también padecen alguna enfermedad hepática. Por lo que el pronóstico sobre estas es reservado. Algunas veces requiriendo un transplante de hígado.